La teoría del color, en digital

La teoría del color, en digital

En esta lección, la artista conceptual Magdalena Proszowska nos enseña a abordar los colores y nos presenta unas cuantas herramientas que nos ayudarán a comprender la teoría del color.

 

La rueda de colores (el círculo cromático)

Antes que nada quiero hablar de una herramienta destinada a ser la mejor amiga de todo artista: la rueda de colores. Esta rueda de colores es igual que la que han usado los pintores a lo largo de la historia.

 

Se compone de tres colores primarios: amarillo, rojo y azul. Al mezclar los colores primarios, se van obteniendo los secundarios: el naranja, el violeta y el verde. La parte exterior organiza los colores por los que se obtienen al combinarse.

 

 

Hoy estudiaremos una pieza clave de esta rueda: los colores complementarios. Los colores complementarios son los que están en los lados opuestos de la rueda de color. Cuando mezclamos colores complementarios, por ejemplo, azul y naranja, el resultado es un color gris. Esto pasa con todos los pares. Cuando mezclamos violeta con amarillo, obtenemos un tierra grisáceo.

 

 

El gris está en el centro de la rueda de colores. El círculo cromático o rueda de colores es nuestra guía para identificar la forma en que el color de la luz influye en el color base original, también llamado “color local”.

 

Sombreado

Antes de empezar a usar colores, explicaré los principios del sombreado. En un mundo simplificado, todo sería en escala de grises y más fácil de dibujar y pintar.
Para este ejemplo, imaginemos una esfera gris neutra sobre una mesa gris con una fuente de luz.

 

 

La luz viene de la esquina superior derecha. Cuando la luz incide en la superficie, todos los planos de la geometría que se enfrentan a la luz se iluminan y se vuelven más brillantes, mientras que los que no reciben luz están en sombra.

 

 

También hay un tercer tipo de fuente de luz que proviene de la física de la propia luz. La luz rebota en todas partes, de modo que en el área sombreada también llega un poco de luz reflejada. La luz reflejada nunca es tan fuerte como la luz directa.

 

 

Y estos son los principios básicos del claroscuro. Con estos principios, puedes crear tridimensionalidad teniendo como único dato la fuente y la dirección de la luz. Aunque la superficie sobre la que está la imagen sea plana, vemos los cuerpos geométricos y la profundidad.

 

Luz y color

La cosa se complica al añadir el color. Ahora no basta con pensar en los valores, la fuente de luz, la forma de la sombra y la luz reflejada, sino que hay que añadir el color de los alrededores, el color de la luz y el color de las sombras. La dificultad se multiplica con estos elementos.

 

Vamos a colocar esta misma esfera gris en otro escenario. El ambiente es cálido, con tonos tierra y la fuente de luz tiene color. En un paisaje exterior, esta fuente de luz amarilla sería el Sol.

 

 

¿Qué sucede cuando la luz impacta sobre la superficie de la esfera gris? Al ser la luz amarilla, el punto de máxima claridad de la esfera gris es amarillo.

 

 

El ambiente es de un tono tierra cálido. El color del entorno influye en el color de la sombra, así que debe ser de un tono más cálido, no solo negro.

 

 

La luz del cielo azul también se refleja en el lado de la sombra. En este ejemplo es muy sutil, pero creo que se aprecia.

 

 

Cómo usar la rueda de colores

¿Qué tiene que ver la rueda de colores con el comportamiento de la luz?
Para explicarlo, tomemos la esfera gris. El gris está en el centro de la rueda de colores. Como nuestra fuente de luz es amarilla, tenemos que buscar el amarillo en el borde de la rueda de colores para saber en qué dirección debemos ir poniendo los tonos para plasmar los que resultan del gris con la luz amarilla. Con el gris es muy fácil, porque siempre va directo al color que le aplicamos.

 

 

Para las luces, nos movemos desde el centro de la rueda hacia el amarillo. Para las sombras cálidas, vamos del color local (el gris inicial) a los tonos cálidos. Y para la luz reflejada azul, iremos buscando el azul.

 

 

Este ejemplo es muy sencillo, pero es mejor imaginar siempre la situación lo más esquemática que podamos. Al ir probando otros colores locales comprenderás mejor cómo se comportan y por qué cambian hacia tonos determinados.

 

Poniendo en práctica la teoría del color

Ahora que conocemos los conceptos básicos de la teoría del color, vamos a aplicarlos a esta figura.

 

 

En este ejemplo, las condiciones de iluminación serán idénticas a las de la esfera gris, con una luz cálida proveniente del Sol, sombras cálidas de tonos tierra y el azul del cielo como luz reflejada.

 

Para la piel y el cabello, obtendré el color de la sombra oscureciendo el color local y moviéndolo hacia el rojo para hacerlo más cálido. Para los aspectos más destacados, el color local será más puro y más amarillo.

 

 

Añadir luz cálida a colores fríos

Cuando se trabaja con tonos cálidos, es fácil intensificarlos en las luces y las sombras. El problema aparece al toparnos con tonos fríos como los de esta camiseta.
Comenzamos con el azul de la rueda de color. Si trazamos una línea recta de azul a naranja, la línea pasará por el gris. Esto significa que al intentar hacer el azul más cálido, lo estaremos desaturando.

 

Cuando no sabía sobre teoría del color, tomaba el color local, lo deslizaba, y luego le aumentaba la saturación.
Pero el resultado, como vemos aquí, es una sombra de un azul mucho más intenso y frío que del color local, rodeada de otros elementos cuya sombra es cálida. Esta sombra rompe la consistencia.

 

 

A continuación vemos el color correcto que debe tener la sombra de la camiseta azul. Todos los colores quedan así unificados por las mismas condiciones de iluminación, con luz cálida y sombras cálidas.

 

 

La piel nunca es de un solo color, así que agrego tonos rojizos con el aerógrafo. Añado rojo en las mejillas y donde la piel es más fina y tiene más vasos sanguíneos cerca de la superficie.

 

A continuación, aplico la luz reflejada del cielo que golpea el área en sombra. El naranja y el azul están en lados opuestos de la rueda de color, son colores complementarios. El color resultante de la mezcla de dos complementarios es un tono grisáceo, por eso cuando la luz golpea el naranja de la piel, sale este gris. Yo uso un violeta rosado.

 

A continuación, integro los colores.

 

 

Siguiendo esta técnica podemos conseguir resultados muy diferentes poniendo por ejemplo una luz más dramática.

 

Puedes tomar cualquier paleta de colores como referencia y aplicarla a tus dibujos. Ten siempre presente el tono de la luz, la influencia del entorno en las sombras y las fuentes de luz secundarias que influyen en las superficies.

 

Los colores tienen el poder de marcar la diferencia en tus ilustraciones por las emociones que representan, ¡así que úsalos con sabiduría!

 

¡No te pierdas el vídeo de este tutorial, con speed painting y entrevista!

 

 

Sobre la artista

Magdalena nació en Polonia y vive en Alemania, donde trabaja de Senior Concept Artist para Ubisoft. La pintura digital es su pasión, y en su tiempo libre hace ilustraciones y diseña personajes. Da numerosas ponencias y es profesora invitada en las mejores universidades de desarrollo de videojuegos en la región noroeste de Alemania.
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