Crea imágenes para las cartas de tu juego favorito

¡Aprende a crear imágenes para las cartas de tu juego favorito!

Aprende con Titus Lunter, concept artist profesional, a ilustrar juegos de cartas. Crea imágenes capaces de contar una historia a través de su composición y de su juego de luces y sombras. También descubrirás trucos que te ayudarán a trabajar con empresas de juegos de cartas coleccionables.

 

Diseño

Una de las cosas que más nos facilitan la vida a la hora de trabajar en la mayoría de juegos de cartas es la existencia de una guía de estilo. Este documento contiene bocetos, diseños y anotaciones sobre todos los aspectos del mundo. Esto no solo ahorra tiempo a los ilustradores a la hora de trabajar en los diseños, sino que también da consistencia al mundo creado y a cómo se percibe de cara al jugador (lo que llamamos “look and feel”), independientemente de los distintos ilustradores que colaboren en el proyecto y el tipo de ilustraciones que hagan. Si estás trabajando en un proyecto propio, es muy recomendable crear conceptos y bocetos de todo aquello que quieres ilustrar antes de empezar con el trabajo creativo. La dificultad de diseñar y dibujar al mismo tiempo radica en que ambos procesos requieren toda tu atención, por lo que si los haces a la vez, esa atención se divide en varias partes. Si te preparas bien y con antelación, ¡tus cartas llegarán a lo más alto!

 

Para esta imagen, trabajé con otra que ya tenía preparada y que mostraba a un perezoso y a un jinete. La estructura del fondo es una forma geométrica simple que elegí porque encaja bien con la composición. ¡Ahondaremos más en este tema después, cuando hablemos de la composición abstracta!

 

Borrador

El borrador o boceto es el segundo paso para conseguir una buena imagen. Después de crear y evaluar los diseños, toca integrarlos en la historia. Al crear imágenes para estos juegos de cartas, solemos trabajar a partir de una breve descripción que nos dice cómo debería ser la imagen.

 

La descripción para esta imagen podría, por ejemplo, ser así: “Un jinete montando un perezoso en un paisaje desértico o tropical pedregoso. En el fondo, debe haber estructuras tradicionales y restos de maquinaria antigua. La atmósfera debe transmitir exploración y aventura”.

 

 

Ahora que conocemos los conceptos y la historia, podemos esbozar nuestra imagen. Recuerda, el objetivo de abocetar un dibujo es plasmar nuestra idea en el lienzo, no hacer una imagen bonita desde el principio. En este caso, quería que el jinete y su montura estuvieran observando el paisaje y que ese paisaje quedara oculto a nuestra vista. Quería que el jugador se preguntase qué están mirando y dejara volar su imaginación. En el fondo se aprecian varias estructuras. El resto de los elementos nos sirven para complementar la composición. Echémosle un vistazo más de cerca.

 

Composición abstracta

La composición es el núcleo que une todo. Guía la mirada del espectador a través de la imagen y de un foco de atención al siguiente. Para transmitir la historia correctamente, necesitamos identificar las partes más importantes de la imagen. A veces son obvias y otras, no tanto. Nuestro trabajo como ilustradores es entender la historia, ilustrarla en la carta y presentarla de forma que la gente, aun desconociendo la historia, pueda entender qué está pasando.

A esto se le llama narración visual. La composición es parte de los fundamentos del arte, aunque es más compleja que otros como la perspectiva, que tiene reglas estrictas que hay que seguir necesariamente. La composición es más personal, se trata de tus preferencias a la hora de contar historias. Por supuesto, hay formas correctas e incorrectas de contarlas, pero tienen menos que ver con las reglas y más con lo que transmite la imagen al espectador.

 

Suelo poner a prueba mis composiciones pasándolas a blanco y negro para que los valores se reduzcan en luces y sombras y quedarme solo con las siluetas. El objetivo es que la imagen pueda transmitir lo que buscamos con tan solo las siluetas de luces y sombras en su forma más simple.

 

 

En la imagen en blanco y negro podemos ver tres líneas verticales repetidas que representan los tres focos de la imagen. Podríamos tener más, pero es mejor intentar limitarlos a tres o de lo contrario el espectador no sabrá dónde mirar. También se aprecia que cada una de las sombras verticales tiene mucho espacio a su alrededor y son independientes. Esto es intencional y sirve para crear contraste. Hablaremos de esto más adelante, cuando tratemos el color. Por ahora, basta con que seas consciente de que existen decenas de tipos de composición, ¡aquí tienes algunos para que indagues más en ellos!

Composición circular, radial, en L, en T, en S y Steelyard (encuadre dinámico). Cuando tengas un rato, estudia varias pinturas e intenta identificarlos en ellas. De momento, echemos un vistazo a mi composición.

 

 

Observando de izquierda a derecha, vemos que las líneas diagonales rojas (las diagonales representan movimiento y dan dinamismo a la imagen) enmarcan al personaje y al perezoso. Para realzar aún más el personaje, las líneas se rompen con un corte vertical en lugar de uno horizontal, a diferencia de las del perezoso y la estructura que hay tras ellos. La línea violeta representa el límite de la imagen al pasarla a la relación de aspecto 4:3, que es la más común en este tipo de juegos de cartas. Como no quiero que la mirada del espectador permanezca mucho tiempo en el lado izquierdo, he añadido algunos árboles que marcan el punto de partida de las líneas rojas. Piensa en ellos como una especie de barricada; hay camino tras ellos, ¡pero no debemos cruzarlo!

 

Colores

Suelo recibir muchas preguntas relativas al color.

Algunas de ellas tienen que ver con la elección del color correcto o con el comportamiento de los colores bajo diferentes iluminaciones. Son preguntas muy razonables que comparten una misma respuesta que quizás no te imagines: los valores en blanco y negro. Si cogemos una imagen y le quitamos todos los colores, nos quedamos con una imagen en escala de grises. Mantener sus valores claramente separados ayudará a que la imagen sea más legible, algo muy importante al trabajar en ilustraciones para juegos de cartas coleccionables, ya que el producto final suele ser de un tamaño muy reducido. La imagen no debe funcionar solo en tamaño grande, sino también en formato miniatura. Por eso siempre tengo una capa de corrección de tono y saturación con la saturación ajustada a 0.

 

 

Después de eso, comienzo a separar mis colores. Hay varias formas de hacer esto y todas son válidas. Puedes buscar una foto en Internet o en tu propia biblioteca de referencias y seleccionar los colores de allí, algo que recomiendo especialmente a quienes se están iniciando en el arte. Eso sí, comprueba bien si la iluminación es fría o cálida. Estudia bien esto, pues te enseñará lo distintos que pueden ser los colores en un día resplandeciente o nublado, durante un atardecer o incluso cuando están bañados por la luz de la luna.

Otro truco es seleccionar un color base. Si bien esto requiere de algo más de estudio y conocimiento, creo que puedes disfrutarlo mucho. Una vez que tienes el color base, necesitas dos valores y colores extra, además de los claroscuros. Normalmente, en ambientes exteriores las luces son cálidas y las sombras frías, mientras que en ambientes interiores las luces son frías y las sombras cálidas. Nuestro enorme cielo azul actúa como un gran reflector, bañando nuestro mundo de azul. El sol trae luz cálida y de una forma mucho más intensa, por lo que las luces tendrán estos tonos cálidos, mientras que las sombras se quedan con los tonos azules de la luz reflejada. Al estudiar los colores, ten siempre en cuenta las luces, los tonos medios, las sombras y la luz reflejada.

 

 

Focos de atención

Ahora que ya tenemos claro cómo queremos que sea nuestra imagen, lo más importante es no perder ese rumbo. ¡Es muy fácil desviarse de la idea original y empezar a añadir detalles innecesarios por todas partes! Suelo sufrirlo en mis carnes, y al final termino eliminando la mayoría de todo eso que agrego. Sucede de forma constante.

 

 

Para evitarlo, intento revisar los puntos focales de la imagen de vez en cuando. Estos puntos dan interés a las partes más importantes de la historia, por lo que merecen la mayor atención del espectador. Una manera de formarlos es a través del contraste. Contraste es una palabra que no dice mucho por sí misma, y en el mundo del arte, puede tener muchísimos significados. Pero la definición que nos interesa es la que se refiere a conceptos contrarios: la luz contra la oscuridad, lo detallado contra lo simplificado, los colores altamente saturados contra los más apagados, etc. Si nuestros focos contienen este tipo de contraste, atraerán la mirada del espectador.

 

 

En esta imagen, por ejemplo, el jinete contiene colores oscuros, mientras que los tonos de su entorno son más claros. Como es la única mancha oscura, nos llama inmediatamente la atención, ¡y eso es justo lo que buscamos! Lo mismo ocurre con el perezoso y, en menor medida, con la torre del fondo. Esta última estructura no es tan importante, por lo que el contraste con su entorno también es menor. Cuanto mayor sea el contraste, más llamará la atención.

No evidencies demasiado el contraste y añade solo los elementos justos. Si agregas elementos contrastantes por todas partes, esta técnica no funcionará.

 

Acabado

El acabado de la imagen es el último paso. Si fuese el menú de un restaurante, ¡sería el postre! No es la comida más importante (para la mayoría de personas), pero sí que es un capricho que se agradece. He creado varios pinceles para dar a la imagen las sensaciones que busco. Estos van desde los que contienen ruido y texturas pesadas hasta los que funcionan con total suavidad. No hay ninguna norma escrita sobre cómo utilizarlos, ¡la única forma de aprender a usarlos es experimentando con ellos!

 

▲ Mis pinceles creados en CLIP STUDIO PAINT

 

 

No olvides usar con frecuencia la herramienta de selección para mantener los elementos bien organizados, al menos hasta que tengas clara la composición. Y no te olvides de cambiar el nombre de tus capas según lo que contengan. La verdad es que la buena organización no es uno de mis puntos fuertes, pero lo intento. En mi opinión, está bien que la imagen vaya evolucionando naturalmente desde su punto de partida, siempre y cuando la idea y la historia originales se sigan respetando. Ahora ya solo queda sentarse y concentrarse en añadir algunos detalles aquí y allá. Intenta no pasarte con las pinceladas. Piensa bien qué estás buscando con cada una antes de darla, tal y como si estuvieses pintando un óleo.

Puedes dar por terminada la imagen una vez que tengas cerca la fecha de entrega o cuando simplemente consideres que está lista. Recuerda que el cliente te paga directamente por la imagen terminada, así que intenta dividir ese pago en jornadas de trabajo diarias para hacerte una idea de cuántas deberían ser. Nunca hagas más de lo que tu cuerpo y mente te permiten, ¡o acabarás quemándote!

 

 

Resumen:

En resumen, al ilustrar una carta, lo más importante es que sea capaz de contar una historia. Asegúrate de que la imagen es clara y totalmente legible. Después, determina los aspectos más importantes de esa historia y conviértelos en los focos de atención. Organiza y destaca estos focos separando claramente los valores. Juega con el contraste cuando sea necesario para resaltar aún más los elementos clave y no añadas detalles innecesarios. Elige una composición que se ajuste a la historia. Algunas escenas pueden ser más dramáticas que otras, depende de ti elegir las correctas. Si te bloqueas y necesitas inspiración, intenta ver alguna película relacionada con la temática en la que estás trabajando y estúdiala. Gestiona tus pinceladas con el mayor cuidado y la mayor precisión posible. No agregues nada que no necesites. Está bien que la imagen vaya evolucionando con la adición o eliminación de elementos. ¡No trabajes más tiempo del que tu cuerpo y mente te permiten y asegúrate de que la imagen final funciona bien con la historia!

 

Sobre el artista

Me llamo Titus Lunter y trabajo como ilustrador y concept artist desde 2010. He colaborado en infinidad de videojuegos AAA y en juegos de cartas coleccionables como Magic: The Gathering y Dragones y Mazmorras. Hasta la fecha, he entregado más de 300 ilustraciones. También enseño los fundamentos del arte y cómo lidiar con la presión mental de trabajar como artista.
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