Pinta un retrato pirata: Técnicas de iluminación y sombreado para retratos

Aprende a dibujar retratos fotorrealistas con la ilustradora alemana Luisa Preissler y descubre sus impresionantes técnicas digitales de sombreado e iluminación reminiscentes de la pintura clásica.

 

1. Estructura de las capas

Siempre comienzo mis pinturas abocetando un line art limpio. Para este tutorial, vamos a pintar el retrato de una pirata. Trazar las líneas con precisión me ayuda a definir mejor cada elemento y detalle desde el principio. También agiliza todo el proceso de dar color, ya que me ahorro el tener que ir pensando la composición mientras pinto. He puesto las líneas en una capa separada en modo Multiplicación para agregar la pintura debajo de ellas.

 

 

Siempre intento ordenar las capas de modo que me facilite la pintura de la imagen. Me gusta organizarlas para pintar cada elemento de la imagen por separado, sin preocuparme de si se me escapa alguna pincelada fuera de sitio. En este caso, separo la imagen en piel, pelo, fondo, camisa, cuero y pequeños detalles (los pendientes, el cinturón y la hebilla). Y paso a pintarlas de una en una.

 

Empiezo seleccionando manualmente las distintas zonas con la herramienta Lazo. Es posible usar otros métodos, como la herramienta Selección automática, pero prefiero tener un control totalmente preciso al hacer la selección para evitar bordes irregulares.

 

 

Una vez que he seleccionado la cara, la pinto con la herramienta Relleno usando un tono de piel de valor medio. Es decir, con colores ni demasiado oscuros ni demasiado claros, así podré jugar más tarde con las luces y las sombras.

 

 

Repito este paso con cada elemento principal de la imagen. A veces hasta separo pequeños elementos como joyas y accesorios.

 

 

En la imagen de arriba puedes ver la estructura de mis capas antes de profundizar en la pintura. Ahora que tengo todos los elementos seleccionados y rellenados con un color base, puedo bloquear la transparencia de cada capa o usar máscaras de recorte para aplicar las pinceladas.

Al bloquear la transparencia, puedo despreocuparme y pintar exclusivamente en los píxeles ya existentes en la capa.

 

 

Si separar las distintas partes de la imagen por capas no es suficiente para ti, puedes añadir máscaras de recorte encima e ir construyendo las zonas para la pintura.

 

 

Las máscaras se anclan directamente en la capa inferior a estas, para que la pintura solo pueda aplicarse en los píxeles que la capa inferior ya contiene. Suelo usarlas cuando quiero hacer pruebas primero. Además, con las máscaras de recorte es más fácil deshacer los pasos. Dependiendo de la situación, es posible que quieras trabajar con diferentes modos de combinación como Multiplicación, Superponer o Subexponer (lineal). Con las máscaras es más fácil, ya que solo afectan al área específica con la que quieres trabajar. Lo explicado es solo una de las técnicas que me gusta utilizar. ¡Eres libre de trabajar con una sola capa si así lo prefieres!

 

 

2. Luz

Lo primero en lo que pienso antes de empezar a pintar es: “¿De dónde viene la luz?”. Tu iluminación siempre tiene que ser consistente y tener sentido. No puedes iluminar todos los lados por igual. Personalmente, me encantan los esquemas de iluminación con fuertes luces y sombras que enfatizan las formas. En este caso, decido basar mi iluminación en el cásico esquema de iluminación de retratos denominado iluminación Rembrandt. Lleva el nombre del famoso maestro pintor holandés Rembrandt y cuenta con una peculiar característica: una luz triangular en la mejilla del lado menos iluminado de la cara. Es muy agradable a la vista y da mucho interés a las formas de los claroscuros.

 

 

Otro factor importante al tratar la iluminación es saber diferenciar entre las sombras propias y las sombras proyectadas. La sombra propia de un objeto es la que está determinada por la forma cambiante de un objeto. Uno de sus lados queda en sombra. Las sombras proyectadas o arrojadas se proyectan directamente desde otro elemento, como puede ser la misma nariz. Las sombras proyectadas suelen ser más nítidas, mientras que las sombras propias de las formas se envuelven con más suavidad alrededor de estas.

 

 

Si tienes dudas a la hora de colocar las sombras, intenta simular la iluminación en tu propio rostro mientras te miras al espejo o haciéndote una foto. Por lo general, los rasgos faciales que sobresalen (cejas, nariz, mentón) pueden proyectar una sombra sobre otros planos, como la mejilla o el cuello.

 

Otra regla que intento cumplir es empezar con las formas más grandes y evitar perderme en los detalles demasiado pronto. También me prohíbo el zoom excesivo en las primeras etapas de la pintura.

 

 

3. Iluminación del pelo

Me tomo mi tiempo para representar correctamente el pelo, la piel y el tejido y el cuero de la ropa. El pulido de los detalles es lo que me roba más tiempo. He borrado algunas líneas para dar un aspecto más pictórico a la imagen. Al fin y al cabo, el line art solo era la base con la que trabajar. Mientras voy pintando, me doy cuenta de que la imagen parece algo plana y que debería darle un poco más de fuerza, color y vitalidad. Tras sopesarlo mucho, decido iluminar más el pelo y los hombros para que la figura contraste más con el fondo. La luz que uso para iluminar el cabello y los hombros es, en términos fotográficos, un contraluz que viene de atrás. También se le llama luz de recorte, y sirve para que la figura resalte más sobre el fondo. Elegí una luz naranja cálida para dar más interés y vitalidad a la imagen. Al añadir luces de recorte, no es suficiente con pintar una fina línea bordeando el sujeto, sino que hay que integrar la luz en la forma para resaltar la tridimensionalidad.

 

 

4. Acabado

Ahora que ya casi hemos terminado, toca hablar de los últimos pasos, que nos ayudarán a unir los elementos de la imagen. Debido a las selecciones hechas al principio del proceso de pintura, he terminado con algunos bordes irregulares. El contraste entre un elemento bien definido y otro más suave llama mucho la atención, y quiero asegurarme de no crear por accidente este tipo de focos donde no deben estar. La mejilla izquierda, por ejemplo, está demasiado definida, así que la suavizo un poco. Cuando los valores son muy similares también puedo suavizar los bordes. En este caso, el chaleco de cuero se funde con el fondo y la camisa blanca con el cuello. También suavizo los bordes cercanos a las zonas que no quiero destacar demasiado.

 

 

Para evitar el aspecto impoluto del arte digital, coloco una capa con ruido encima del resto de capas, cambio su modo de combinación a Superponer y ajusto su opacidad al 9 %. Este efecto genera un ruido visual similar al de las fotografías.

 

 

Luego dejo que la imagen descanse hasta el día siguiente, vuelvo a revisarla, agrego algunos detalles extra y la doy por terminada.

 

 

Luisa Preissler

luisapreissler.artstation.com